La Costa Brava, un paraíso en el mar Mediterráneo

Costa Brava
La Costa Brava tiene un nombre que suena increíblemente familiar. Se encuentra en España, por supuesto. Y está en la costa. Hasta aquí todo bien. Pero ¿qué parte de la costa española es exactamente? Es la costa del noreste de España, en el mar Mediterráneo, justo debajo de Francia.

La Costa Brava es la costa más fácil de alcanzar desde el norte de Europa. Es la costa que comienza justo en el extremo oriental de la frontera entre España y Francia, al otro lado de los Pirineos. Es muy fácil llegar a esta zona con su propio coche, simplemente cruzando la frontera en Perpiñán y tomando la primera salida hacia la costa.

Este litoral se extiende a lo largo de unos 200 kilómetros, empieza en la localidad fronteriza de Portbou y continúa hasta la ciudad costera de Blanes. Ente medio encontramos lugares muy conocidos y otros menos conocidos, algunos de ellos turísticos y muy visitados, y otros más pequeños y auténticos. Algunas de las localidades que encontramos en la Costa Brava son Roses, Empuriabrava, L’Escala, L’Estartit, Playa de Pals, Begur, Tamariu, Llafranc, Calella de Palafrugell, Palamós, Calonge, Platja d’Aro, S’Agaro, Sant Feliu de Guíxols, Tossa de Mar, Lloret de Mar y Blanes.

Sí, la costa atlántica de Galicia también es espectacular y las islas de Ibiza, Mallorca y Menorca tienen zonas preciosas, pero la Costa Brava sigue siendo mi favorita, principalmente por la variedad que ofrece: la atractiva naturaleza, las pintorescas playas, las sorprendentes rutas de senderismo (Camí de Ronda) cerca de la costa, los pintorescos pueblos y los numerosos lugares de interés.

En el tramo entre Playa de Pals —o Platja de Pals, en catalán— pasando por Begur, Palafrugell, Palamós, Platja d’Aro hasta Tossa de Mar, el paisaje es muy verde e imprevisible, lo que lo convierte en una zona especialmente variada y sorprendente. Nuestro consejo es que alquiles una casa de vacaciones en esta región y descubras a tu manera lo fascinante y variado de su paisaje.

Por supuesto, la zona interior también pertenece a la Costa Brava, y en ella también se encuentran numerosos rincones que visitar y actividades que vale la pena experimentar. La ciudad de Figueres, por ejemplo, está a menos de media hora de la playa. En Figueres se encuentra el museo de Salvador Dalí, cuya visita es una experiencia única.

Otros lugares que no debes perderte en el interior son, por ejemplo, los pueblos medievales de Pals y Peratallada. Ambos pueblos han sido magníficamente restaurados y cuentan con fantásticos restaurantes en los que se puede disfrutar de una deliciosa comida al aire libre.

La Bisbal es un pueblo conocido por la producción de una cerámica muy colorida. Y ya que estás aquí, ¿por qué no te animas a picar o a tomar algo en el famoso Castell d’Empordà, con una excelente cocina? Además, es un lugar muy famoso en el que se celebran bodas.

En nuestras próximas publicaciones en el blog te mostraremos las playas, actividades, restaurantes y otros muchos aspectos que convierten la Costa Brava en un lugar único y digno de una o varias visitas.

Compartir esta entrada

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email